Fantasmas del Pasado: Intriga y Misterio en la Noche de Celebración
- debranarratrice
- 28 nov 2023
- 2 Min. de lectura
Este es un fragmento del primer capítulo de mi novela Asthor: El medicamento.
El misterioso hombre los escoltó mientras Thomas, en un gesto de caballerosidad, dejó que Marina pasara delante de él. Los tres caminaron cerca de la piscina y Thomas trató de ignorar el agua, pero en ese preciso instante, el chocar de dos copas llamó su atención y no pudo evitar mirar hacia su derecha. Al otro lado de la piscina había dos hombres bebiendo champaña a modo de celebración en sus copas tulipa, como las que Marina y él sostenían. Uno de esos hombres tenía la apariencia de tener unos cincuenta años. Llevaba unos pantalones de color crema, unos zapatos oscuros y una camisa negra de manga larga, y se mostraba bastante animado hablando con el otro que era más alto y llevaba puesto un traje de jacquard negro y tenía las manos cubiertas con unos guantes negros de piel.
Se quedó paralizado al ver el perfil del hombre de cabello oscuro y patillas grises.
—Imposible —murmuró Thomas mientras abría más los ojos.
Ahora estaba completamente petrificado, su pecho comenzó a llenarse de una sensación de desesperación avasalladora. Sus ojos revelaban un gran miedo. Un temor más intenso que el de su fobia al agua. Dejó caer su copa y se llevó la mano derecha al pecho, respirando con dificultad. El hombre mayor frunció el ceño y miró a Thomas, le dirigió una mirada confusa a su acompañante, ya que se había percatado de que era a él a quien Thomas le estaba clavando la mirada.
Aquel hombre estaba a punto de darse la vuelta. Thomas comenzó a ver todo a cámara lenta y, justo cuando aquel misterioso hombre estuvo a punto de cruzar la mirada con Thomas, este sintió el peso de una mano aterrizando sobre su hombro. Se trataba del sujeto enmascarado. Esta acción devolvió a Thomas a la realidad y se encontró nuevamente con la mirada preocupada de Marina.
—Señor, el evento está a punto de comenzar. —El hombre volvió a indicarle que lo siguiera.
Thomas se disculpó con ambos y le ofreció a Marina llevarla del brazo el resto del trayecto.
—Doctor Henker, ¿tiene un invitado inesperado en la celebración de nuestra reciente victoria política?
—No, señor Schrowley. Ese hombre debió confundirme con un fantasma de su pasado —el hombre mintió con una media sonrisa en su cara y bebió de su copa.






Hola Debra
Ya te lo había dicho, quiero leer tu novela completa!! Espero que pronto vea la luz :) y nos compartas esta historia que parece tan interesante.