He estado sangrando mucho
- debranarratrice
- 6 feb 2024
- 1 Min. de lectura
Todos sangramos cuando nos hacemos daño, cuando menstruamos o cuando damos a luz. A lo largo de los últimos nueve años he perdido una gran cantidad de sangre. Perdí mucha sangre cuando dejé que la muerte pasara por mi vagina dos veces y la última vez pasé muy frío. Esta vez, tuve que sacrificar parte de mi costilla para reconstruir otra parte de mi cuerpo que se había degenerado a causa de un accidente y que ya me estaba causando un complicado problema de salud.
La doctora que me operó era muy competente e hizo un trabajo magnífico. Sin embargo, me había quedado lo inevitable: una cicatriz. Mi cicatriz es como un animal pequeño que todavía tengo que cuidar y curar. Cada día evoluciona, cambia de color, se hace un poco más pequeña, pero siempre resulta doloroso. Y siente dolor porque está en plena existencia. Esto implica que no puedo ejercer actividad física como previamente. Me encontraba reclusa en mi habitación en México durante todo el mes de enero y aproveché para redactar dos capítulos de mi próxima novela.
Pero en este momento, que estoy de vuelta en Alemania, tuve que hacer lo inevitable: acudir a la oficina de Hacienda para darme de alta como escritora autónoma y, finalmente, dar el último paso para publicar mi novela. No obstante, el proceso es tan complejo y burocrático que podría concebir que cada palabra que rellené en aquel exhaustivo formulario estaba escrita con mi propia esencia. Con mi propia sangre.
Voy a sangrar durante unos cuantos años más.






Comentarios